domingo, 4 de septiembre de 2011

-,

He esperado tanto tiempo por una simple llamada, un simple mensaje, unas míseras palabras, que me sobresalto cuando las oigo de cualquier boca menos de la tuya. Odio esperar, sí soy impaciente, pero, ¿ un niño no estaría impaciente por conseguir un juguete de edición limitada y único en el mundo?